22 de mayo de 2012

Bajo la luz quemada...



Luis García Montero, Granada, España

Bajo la luz quemada,
tienen frío los ojos con que buscas
estas horas de octubre
y su jardín manchado de ginebra,
hojas secas, silencios
que de nosotros hablan al caerse.

Porque si ya no existe,
aunque nadie se ocupe de sus solemnidades,
hay noches en que llega la verdad,
ese huésped incómodo,
para dejarnos sucios, vacíos, sin tabaco,
como en un restaurante de sillas boca arriba
ya punto de cerrar.
                                        -Nos están esperando.

Nada sé contestarte,
sólo que soy consciente de mi propia ironía,
porque el hombre es un lobo también consigo mismo
                                         -Nos están esperando.

Negras y en alto, buitres silenciosos,
nos esperan las nubes en la calle.


Tomado de  A media voz

28 de marzo de 2012

Discurso en el depósito de objetos perdidos




Perdí algunas diosas en el camino de sur a norte,
y también muchos dioses en el camino de este a oeste.
Se me apagaron para siempre un par de estrellas, ábrete cielo.
Se me hundió en el mar una isla, otra.
Ni siquiera sé exactamente dónde dejé las garras,
quién trae mi piel, quién vive en mi concha.
Mis hermanos murieron cuando me arrastré a la orilla
y sólo algún huesito celebra en mí ese aniversario.
Salté de mi pellejo, perdí vértebras y piernas,
me alejé de mis sentidos muchísimas veces.
Desde hace mucho cerré mi tercer ojo ante todo esto,
me despedí de todo con la aleta, me encogí de ramas.

Se esfumó, se perdió, se dispersó a los cuatro vientos.
Yo misma me sorprendo de mí misma, de lo poco que quedó
de mí:
un individuo aislado, del género humano por ahora,
que sólo perdió su paraguas ayer en el tranvía.

De “Si acaso” 1978
Versión de Gerardo Beltrán

7 de febrero de 2012

Bajo una pequena estrella


Wislawa Szymborska, Polonia

Que me disculpe la coincidencia por llamarla necesidad.
Que  me disculpe la necesidad, si a pesar de ello me equivoco.
Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.
Que me olviden los muertos que apenas si brillan en la memoria.
Que me disculpe el tiempo por el  mucho mundo pasado por alto a cada segundo.
Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo el primero.
Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa.
Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme en el dedo.
Que me disculpen los que claman desde el abismo el disco de un minué.
Que me disculpe la gente en las estaciones por el sueno a las cinco de la manana.
Perdóname, esperanza acosada, por reírme a veces.
Perdonadme, desiertos, por no correr con una cuchara de agua.
Y tu, gavilán, hace anos el mismo, en esta misma jaula,
inmóvil  mirando fijamente el mismo punto siempre,
absuélveme, aunque fueras un ave disecada.
Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa.
Que me disculpen las grandes preguntas por las pequenas respuestas.
Verdad, no me prestes demasiada atención.
Solemnidad, sé magnánima conmigo.
Soporta, misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola.
No me acuses, alma, de poseerte pocas veces.
Que me perdone todo por no poder estar en todas partes.
Que me perdonen todos, por no saber ser cada uno de ellos, cada una de ellas.
Sé que mientras viva nada me justifica porque yo misma me lo impido.
Habla,  no me tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas y que me esfuerce
                                                                          después para que parezcan ligeras.

Versión en espanol de Abel A. Murcia

8 de enero de 2012

Sin título


Katho Gómez, Barranquilla, Colombia

Lo que no trasciende es la cama abierta para nadie
la ducha desocupada
y la desolación en los labios
Lo que no trasciende es la madera que aúlla por las noches
los pasos que alguien sin nombre dio
el café a solas
y sólo café
la piel desinteresada y sin condolencias
envuelta en un abrigo de gotas minúsculas
aliento y saliva
Las copas vacías descansan de las manos
que las obligan a ejercer
a saciar la sed de quien no quiere agua.

www.kathogomez.blogspot.com

27 de noviembre de 2011

Acción de gracias


Jorge Riechmann, Madrid, Espana

El valor del amor no está en el amor
sino en tu alegría.
El valor de la lucha política no está en ella
sino en las cerezas, en las muchachas y la buena atención sanitaria.
El valor de la libertad no están en la libertad
sino en la igualdad.
El valor de la igualdad no está en la igualdad
sino en la fraternidad.
Seguro que ya sospechas dónde reside
el valor de la fraternidad y no  te enganas:
en la libertad.
El valor de la alegría tampoco esas en si mismo
sino en el gozoso desorden
conque construimos horas de libertad
de cerezas de igualdad de lucha política de amor.

18 de noviembre de 2011

Al despertar


Fina García Marruz, La Habana, Cuba


Al despertar
uno se vuelve
al que era
al que tiene
el nombre con que nos llaman,
al despertar
uno se vuelve
seguro
sin pérdida,
al uno mismo
al uno solo
recordando
lo que olvidan
el tigre
la paloma
en su dulce despertar.


14 de noviembre de 2011

Fin de jornada


Tomás Segovia, Valencia, Espana


Cae la tarde flotando en la tibieza
como un gran trapo en unas aguas quietas


El mundo desvaría de fatiga
hasta los ninos saben que a esta hora
nada ya que se haga o se diga o se piense
dejará algún vestigio en ninguna memoria
ni rastros en ninguna arena


La gente vuelve a sus rediles
con ecos en sus voces de esquilas melancólicas
y tribales balidos


Hay que juntarse y recogerse
hay que soltarlo todo de las manos
y dejar allá lejos y a oscuras las tareas
para que duerman solas
con la vaga certeza conformista y leal
de que todo regresa con cada nuevo día
sin ánimo bastante para que no nos baste
siempre saber que volveremos
aunque nunca por qué


Pero es que la fatiga misma
que apaga las preguntas es también
un modo de saber que tenemos en silencio
que sólo quien no hubiera de regresar ya nunca
preguntaría de verdad perdido
en la noche sin fuego ni esperanza.

19 de octubre de 2011

Autobiografía



Luis Rosales, Granada, Espana

Como el náufrago metódico que contase las olas que le bastan para morir;
y las contase, y las volviese a contar, para evitar errores,
hasta la última,
hasta aquella que tiene la estatura de un niño y le cubre la frente,
así he vivido yo con una vaga prudencia de caballo de cartón en el baño,
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que yo más quería.
 

16 de octubre de 2011

Yo soy...


Alejandra Pizarnik, Bs As, Argentina


mis alas?
dos pétalos podridos


mi razón?
copitas de vino agrio


mi vida?
vacío  bien pensado


mi cuerpo?
un tajo en la silla


mi vaivén?
un gong infantil


mi rostro?
un cero disimulado


mis ojos?
ah! trozos de infinito

15 de octubre de 2011

Allegro




Tomas Tranströmer, Estocolmo, Suecia


I play Haydn after a black day
and feel a simple warmth in my hands.
The keys are willing. Soft hammers strike.
The resonance green, lively and calm.
The music says freedom exists
and someone doesn't pay the emperor tax.
I push down my hands in my Haydnpockets
and imitate a person looking on the world calmly.
I hoist the Haydnflag - it signifies:
"We don't give in. But want peace.'

The music is a glass-house on the slope
where the stones fly, the stones roll.
And the stones roll right through
but each pane stays whole.
                                   *****

Toco Haydn después de un día negro
y siento un sencillo calor en las manos.
Las teclas quieren. Golpean suaves martillos.
El tono es verde, vivaz y calmo.
El tono dice que hay libertad
y que alguien no paga impuesto al César.
Meto las manos en mis bolsillos Haydn
y finjo ser alguien que ve tranquilamente el mundo.
Izo la bandera Haydn -significa
"No nos rendimos. Pero queremos paz".
La música es una casa de cristal en la ladera donde vuelan
las piedras, donde las piedras ruedan.
Y ruedan las piedras y la atraviesan
pero cada ventana queda intacta.


Del libro "El cielo a medio hacer" (1962), incluído en la antología Deshielo a mediodía (Editorial Nórdica). Traducción de Roberto Mascaró.

15 de septiembre de 2011

De noche en los espejos...


Carlos Pujol, Barcelona, España



De noche en los espejos
hay como cataclismos de tiniebla,
se desmorona lodo lo soñado
cuando apenas acaba de nacer.
Y salimos al alba
como ciegos que ven por vez primera.
Amanece sin prisa,
aún queda mucho tiempo por delante:
entre dos luces pueden verse aún
jirones de las sombras que llevamos.


24 de agosto de 2011

1.964


Jorge Luis Borges, Buenos Aires, Argentina

I
Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines: Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,

cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
la fiel memoria y los desiertos días.

Nadie pierde ( repites vanamente )
sino lo que no tiene y no ha tenido
nunca, pero no basta ser valiente

para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
y te puede matar una guitarra.
II
Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta

y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna

y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.

Sólo me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.

20 de agosto de 2011

Digo que yo no soy un hombre puro


Nicolás Guillén, Camagüey, Cuba

Yo no voy a decirte que soy un hombre puro.
Entre otras cosas
falta saber si es que lo puro existe.
O si es, pongamos, necesario.
O posible.
O si sabe bien.
¿Acaso has tú probado el agua químicamente pura,
el agua de laboratorio,
sin un grano de tierra o de estiércol,
sin el pequeño excremento de un pájaro,
el agua hecha no más de oxígeno e hidrógeno?
¡Puah!, qué porquería.
Yo no te digo pues que soy un hombre puro,
yo no te digo eso, sino todo lo contrario.
Que amo (a las mujeres, naturalmente,
pues mi amor puede decir su nombre),
y me gusta comer carne de puerco con papas,
y garbanzos y chorizos, y
huevos, pollos, carneros, pavos,
pescados y mariscos,
y bebo ron y cerveza y aguardiente y vino,
y fornico (incluso con el estómago lleno).
Soy impuro ¿qué quieres que te diga?
Completamente impuro.
Sin embargo,
creo que hay muchas cosas puras en el mundo
que no son más que pura mierda.
Por ejemplo, la pureza del virgo nonagenario.
La pureza de los novios que se masturban
en vez de acostarse juntos en una posada.
La pureza de los colegios de internado, donde
abre sus flores de semen provisional
la fauna pederasta.
La pureza de los clérigos.
La pureza de los académicos.
La pureza de los gramáticos.
La pureza de los que aseguran
que hay que ser puros, puros, puros.
La pureza de los que nunca tuvieron blenorragia.
La pureza de la mujer que nunca lamió un glande.
La pureza del que nunca succionó un clítoris.
La pureza de la que nunca parió.
La pureza del que no engendró nunca.
La pureza del que se da golpes en el pecho, y
dice santo, santo, santo,
cuando es un diablo, diablo, diablo.
En fin, la pureza
de quien no llegó a ser lo suficientemente impuro
para saber qué cosa es la pureza.
Punto, fecha y firma.
Así lo dejo escrito.

Cada canción


Garcia Lorca 222x300 Federico García Lorca
Federico García Lorca, Granada, Espana

Cada canción
es un remanso
del amor.

Cada lucero,
un remanso
del tiempo.
Un nudo
del tiempo.

Y cada suspiro
un remanso
del grito.

13 de agosto de 2011

Versos


Esteban Feune de Colombi, Buenos Aires, Argentina

I

lo seco que está
el parque
lo mal que crujen
los pájaros
aquí han desplumado
a una paloma
justo aquí
donde flores silvestres
tuvieron la fuerza
para salir a la superficie
justo allí
donde el búho imperial
surcando el viento
deja la torre
del castillo abandonado




II

felicidad de los pájaros: llegar e irse




III

facilidad de los pájaros: andar en suspenso




IV

calma saber
que pronto saldré de mí

y ahora

un buitre o un aguilucho
me sobrevuela




V

siempre hubo cosas ahí:
siempre sospeché




VI

la mano
como el pico de un zorzal
se incrusta
en el papel




VII

esto es poesía (¡pero no puedo!)




VIII

de las palomas
que odio
el ronco batir
de sus alas en bandada

de las cotorras
que detesto
sólo su color tropical

del zorzal
que venero
¡¡nada!!




IX

estoy acá
el misal de szymborska abierto
sobre una piedra
al borde del río
de berro
me hago feliz: estar es estado
una hoja puede ser
una laucha, muerte
el lápiz se queda sin punta
no hay secretos
que merezcan ser contados
ahora
soy antiguo
pero estoy acá




X

dije seco
seco seco seco seco
y no pude exprimir
esa palabra
sacarle dos jugos
a su gota




XI

me alcanza por detrás
una bala
muero de pie
no hay misterio
que develar




XII

y las abejas
con sus ciruelos en flor





XIII

si la oca cambiara
el libreto de su ritual
levanta un ala-hunde el pico-sacude la cola
quizá la oquita la imitaría
de hoy para mañana
las costumbres de una especie
se volverían novedosas
eso no puede ocurrir
en cuanto a algunos rituales
la vida aparece como la misma obra de teatro
representada hasta el cansancio
en este momento
no puedo ser
el vuelo magistral de ese jote





XIV

un zorzal a contraluz
discutiendo con otro
picos amarillos
atardecen
el mar de árboles




XV

¿qué paloma puede ser
un señor con modales
o un niño deportista?